¿Sabe el infinito cuánto amor
pasa por entre sus destellos de luz?
¿Puedo sentir en la oscuridad de mis recuerdos
el estallido sinfónico de las palabras?
Cuando ya los años van volando en la ceniza
y los nuevos brotes reverdecen
y las ruinas de los templos
quedan tan misteriosamente ocultas
en el silencio de los siglos,
una celestial corriente pasa
poblando el universo de cantares,
himnos y alabanzas.
una sutil y precaria presencia
diciendo estar lista
para transformarlo todo.
¡Oh, Paraíso, hogar multiplicado!
¡Oh, maravilla viviente!
¡Ah, divinidad humilde y silenciosa!
¿Quién pudiera despertar en tu regazo
y encaminar el alma hacia tu encuentro?
Más tú que miras hasta el fondo de todo
haces un eco ten sencillo
como una blanca hoja de papel.
Y resuena en mi corazón una palabra:
"Que sea la luz".
E.D.A