martes, septiembre 29, 2026

¿QUIÉN PUDIERA DESPERTAR EN TU REGAZO?


¿Sabe el infinito cuánto amor
pasa por entre sus destellos de luz?
¿Puedo sentir en la oscuridad de mis recuerdos
el estallido sinfónico de las palabras?
Cuando ya los años van volando en la ceniza
y los nuevos brotes reverdecen
y las ruinas de los templos
quedan tan misteriosamente ocultas
en el silencio de los siglos,
una celestial corriente pasa
poblando el universo de cantares,
himnos y alabanzas.
una sutil y precaria presencia
diciendo estar lista
para transformarlo todo.
¡Oh, Paraíso, hogar multiplicado!
¡Oh, maravilla viviente!
¡Ah, divinidad humilde y silenciosa!
¿Quién pudiera despertar en tu regazo
y encaminar el alma hacia tu encuentro?
Más tú que miras hasta el fondo de todo
haces un eco ten sencillo
como una blanca hoja de papel.
Y resuena en mi corazón una palabra:
"Que sea la luz".
E.D.A

CUANDO LOS COLORES CANTAN

 CUANDO LOS COLORES CANTAN

En los bosques del silencio
las diminutas hormigas de la tierra
llevan a las altas orillas
a mi amiga Pilbret, dormida.
Hay unas lágrimas
de no se qué nostalgia
pero ella sonríe
en el rostro iluminado del recuerdo.
Voy a buscar el eterno vuelo
en su filtro de colores
y recogeré las flores
donde cantan golondrinas.
Y los colores bailan
danzando con las hadas
en coreografías imposibles.
Hay un loro pensativo
mirando su fotografía:
¡Vamos, me dice tan tranquilo
yo sé de los caminos
donde el ojo del artista
recupera las lágrimas del olvido!
Ven a saludar y levanta tus versos
por nuestra gran amiga.
Yo te ofrezco mis plumas verdes
y leche de coco para los ángeles.
Y así me quedo
con el alma en vilo,
en la hora tan solemne y necesaria
donde el cielo se une con la tierra.
¡Ay, me dice, casi risueña
-que la aurora me saluda con los ángeles
y el Espíritu revela ante mis ojos
los profundos senderos de la Gracia .
El silencio regresa a los pinceles,
las telas descansan agradecidas
y su genio creativo
revolotea feliz y soberano
en el eco de sus palabras.


a Pilbret:
Con un enorme cariño y agradecimiento por haberla conocido en medio de una conspiración poética. Para ser honesto, loro Krreco no podía estar ausente. Ella lo sabe y por eso quiso participar de estos versos.
Enrique Dintrans Alarcón